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ABELARDO VÁSQUEZ DÍAZ
Maestro de la música costeña
cantor, zapateador,
percusionista, actor, bailarín, guitarrista y compositor

Abelardo Vásquez Díaz nació en el distrito de Jesús María
el 2 de Enero de 1929, y fue el cuarto hijo de doña Susana Díaz y del gran
Porfirio Vásquez Aparicio. La familia Vásquez, procedente de Aucallama se asentó
en Lima, en el barrio de Breña donde Porfirio se convirtió en símbolo y gran
maestro de la música costeña de origen afro peruano. Y su hermano Carlos Vásquez,
fue el más importante decimista de la época.
El ambiente familiar estuvo por ello, siempre lleno de jarana y música. Prueba
de ello es que seis de sus hermanos se dedicaron a la música. Abelardo destacó
desde niño por su sapiencia, galanura y versatilidad. A la edad de 6 años
participó en la película nacional “El gallo de mi galpón” bailando marinera
limeña con su hermana María Julia.
Habiendo decidido desde pequeño su vocación por la música, pronto se integró con
sus hermanos al conjunto formado por su padre llamado “Porfirio Vásquez y sus
hijos” con quien realizó numerosas presentaciones.
En 1956 integró la primera compañía negra “Pancho Fierro” organizada por José
Durand que logró un maravilloso espectáculo de fiestas y canciones limeñas
cultivadas por los negros criollos de la Costa Central. “Pancho Fierro”
introdujo la música costeña afro peruana en la sociedad limeña presentándose con
gran éxito en el Teatro Municipal y en la Plaza de Toros de Acho.
Hacia inicios de los sesenta, Abelardo era ya uno de los artistas más completos
en el género: cantor de festejo y de la auténtica marinera limeña que había
aprendido de su padre, zapateador, cajonero, bailarín sin igual de marinera y
festejo. Desde fines de los cincuenta formó parte del conjunto “Cumanana”
organizado por Nicomedes Santa Cruz. Con este conjunto grabó un disco que hasta
hoy sigue siendo un clásico; “Cumanana”. Abelardo fue el solista que más
intervino en el disco cantando piezas que hoy son emblemáticas del folklore afro
peruano: marinera limeña, pregones, habaneras, festejos y otras. Más tarde formó
parte del elenco del “Teatro y Danzas Negras del Perú”, trabajando con Nicomedes
y Victoria Santa Cruz.
Abelardo Vásquez no se ha limitado a ser un extraordinario cantor. También ha
compuesto un puñado de temas que han enriquecido el acervo cultural de la musica
popular de la costa en sus diversos géneros, siendo los más populares: el
alcatraz “Préndeme la vela” , los festejos “Camote asao” y “Negra Panchita”, el
pregón “Pan de dulce” (con letra de Nico Cisneros) y una marinera limeña en
homenaje a su padre y sus hermanos fallecidos: “Porfirio, Pipo y Vicente”.
Tuvo participación en algunos cortos y miniseries, entre los que destacó la obra
“Matalaché”.
La fama de Abelardo traspasó nuestras
fronteras. Con diversos grupos y conjuntos se ha presentado en tres continentes.
Colombia, Argentina, Bolivia, Cuba, México, Japón y Alemania. En 1967 viajó con
Nicomedes Santa Cruz a participar en el Festival de Salta (Argentina). Esta gira
incluyó triunfales presentaciones en el Teatro Santa Fe de Buenos Aires. En
1968, a México integrando una delegación de artistas peruanos junto a Victoria
Santa Cruz para participar en un festival mundial. En 1971 a Colombia con el
Conjunto de Victoria Santa Cruz. En 1974 fue invitado a Cuba con Nicomedes Santa
Cruz para participar en el Festival de Decimistas de Cucalambé.
En 1977 realizó una gira de 72 días
por Japón, con la agrupación “Hijos de Sol” integrada por 14 artistas entre los
que estaban Wara Wara, Cecilia Barraza y Jaime Guardia. El éxito del grupo fue
testimoniado por los llenos completos en todas sus presentaciones.
En 1982, integrando un grupo con
Carmen Flórez, Vicente Vásquez y Carlos Montañés participó en una gira por
varias ciudades de Alemania. En el año 1983 viajó a Argentina con el mismo grupo
para participar en el festival de Cosquín.
Durante esos años, la labor
discográfica de Abelardo Vásquez fue prolífica. Además de “Cumanana”, con el
conjunto de Nicomedes Santa Cruz grabó los antológicos “Socavón” (1975) y
“Ritmos Negros del Perú”(1971). Con sus hermanos Vicente, Daniel “Pipo” y
Oswaldo grabó “Los Vásquez” (1974) que llevaba ese epígrafe que los hizo tan
famosos y con el que se pasearon por innumerables noches de jarana:
Abelardo grabó además con muchos artistas de la talla de
Lucho Neves, Blackie Coronado, Gente Morena, Rafael Matallana, Carmen Flórez,
Cecilia Barraza, Bartola, Cecilia Bracamonte, Carmen Marina, Ellen Burhum, Pedro
Otiniano y muchos otros. Y ha actuado con casi todos los grandes de la música
criolla.
En 1989 grabó con Enrique Borjas un extraordinario disco titulado “Homenaje a
Porfirio, Pipo y Vicente” en el que incluyó una marinera limeña que compuso en
homenaje a su padre y sus dos hermanos fallecidos, Vicente y Daniel “Pipo”.
En el 2000 se editó su última grabación en disco compacto, “El Gran Abelardo
Vásquez” en el que alterna composiciones suyas (“Carmina”, “Negra Panchita”,
“Porfirio, Pipo y Vicente” “Camote asao”) con composiciones de su padre,
Porfirio (“Los Ñorbos”) y de otros grandes compositores como Pablo Casas, Máximo
Bravo y José Villalobos.
Por encima de todo, Abelardo Vásquez fue un maestro. A lo largo de su vida, su
gran obsesión fue difundir su sabiduría y preservar la autenticidad del folklore
afro peruano. Durante muchos años se dedicó a la enseñanza del baile de la
marinera limeña, el festejo, el alcatraz y la zamacueca, del zapateo auténtico,
el toque del cajón y la cajita, y del canto de jarana, es decir, del difícil y
fascinante arte de cantar la marinera limeña. Ejerció por más de 30 años la
docencia, en la Escuela Nacional Superior de Folklore “José María Arguedas”
donde formó una miríada de discípulos, muchos de los cuales son profesores de
baile folklórico y sobre todo guardianes de la auténtica tradición criolla. José
Durand, admirado de la aventura docente de Abelardo, decía que había “visto al
grupo de alumnos de Abelardo Vásquez, y me ha conmovido ver en ellos el amor por
lo nuestro, al margen de los intereses de la televisión comercial y de los
discos:
El segundo disco póstumo "Canto a Abelardo", editado por sus familiares,
reúne sus mejores creaciones interpretadas junto
con sus compañeros de arte.
Antes de convertirse en uno de los artistas más
completos del género criollo, Abelardo Vásquez
Díaz (1929-2001) despertó su vocación al compás de
la jarana y la música que gozó en la intimidad
familiar.
A
los 6 años bailaba la marinera limeña con buen
estilo y lució sus mejores pasos en la película El
gallo de mi galpón. Luego, junto con sus hermanos,
integró el grupo formado por su padre, Porfirio
Vásquez y sus hijos.
A partir de la década de 1960 destacó como
excelente cantor de marinera limeña, pregones,
habaneras y festejos, además de virtuoso
compositor que enriqueció la música popular de la
Costa. Entre sus creaciones que se mantienen
vigentes figuran el alcatraz “Préndeme la vela”,
los festejos “Camote asao” y “Negra Panchita”, el
pregón “Pan de dulce”, y la marinera limeña
“Porfirio, Pipo y Vicente”, en homenaje a su padre
y sus hermanos fallecidos.
Su arte se exhibió también en escenarios
extranjeros. En 1967 participó con Nicomedes Santa
Cruz en el Festival de Salta (Argentina), en 1968
viajó a México para representarnos en un festival
mundial, en 1971 se presentó en Colombia con el
conjunto de Victoria Santa Cruz, y en 1974 actuó
en Cuba en el Festival de Decimistas de Cucalambé.
En 1977 efectuó igualmente una gira por Japón con
el grupo Hijos del Sol, junto con Cecilia Barraza
y Jaime Guardia. En 1982 cosechó aplausos en
Alemania, y al año siguiente participó en el
Festival de Cosquín, en Argentina.
Su discografía incluye los antológicos Socabón
(1975) y Ritmos negros del Perú (1971), con el
conjunto de Nicomedes Santa Cruz, además de Los
Vásquez (1974), que grabó con sus hermanos
Vicente, Daniel y Oswaldo.
Su voz se lució, además, en el importante disco La
marinera limeña se baila así… (1974), en el que
cantó junto con Augusto Ascuez y Augusto Gonzáles
“El Cura”. “Es el más importante testimonio de
marinera limeña. Hasta hoy continúa haciendo las
delicias de los cultores de la jarana y es el
modelo de quienes se inician en el complejo arte
del canto de jarana”, comenta su viuda, Marilú
Loncharich de Vásquez.
Hace tres años editó su última grabación, El gran
Abelardo Vásquez. Reunió composiciones suyas con
creaciones de su padre Porfirio –“Los Ñorbos”–, y
de otros destacados maestros como Pablo Casas,
Máximo Bravo y José Villalobos.
Por su vida ejemplar, a Abelardo Vásquez se le dio
innumerables homenajes y reconocimientos. Por
ejemplo, en 1988 recibió las Palmas Magisteriales
en el grado de Maestro por el Ministerio de
Educación.
Esta semana presentan su segundo disco póstumo,
Canto a Abelardo, en el que su voz renace en nueve
temas como los valses “A Carlos Gardel”, “Cristal
herido” –junto con Bartola–, la polca “Angélica”,
y el pregón “El frutero” –acompañado por Carmen
Flórez–. Además, el elenco de la peña Don Porfirio,
espacio que creó en 1984, interpreta el tema que
da título a la producción.
La presentación se efectuará el sábado 6, en el
teatro Peruano Japonés, de Jesús María, a las
19.00 horas. Allí estarán presentes reconocidas
figuras del canto, el baile y las décimas. No
faltarán los testimonios de amigos entrañables y
la presencia del homenajeado, quien volverá a
emocionarnos mediante un video inédito.
Recordaremos, entre la nostalgia y la gratitud,
sus lecciones artísticas, sus consejos y su
inmensa alegría de vivir. (RAY)
Abelardo Vásquez ha merecido también
el reconocimiento oficial. En 1988 el Ministerio de Educación le otorgó las
Palmas Artísticas en el grado de Maestro y un año después, le confirió el título
de Artista en la especialidad de Danzas Populares Peruanas en mérito a la
Resolución Ministerial Nro. 327-89-ED.
Falleció en su hogar el 4 de abril de
2001. Lo acompañaron sus familiares y amigos al son de las guitarras, los
cajones y los cantos. Al caer la tarde, callaron en honor del amigo y maestro.
Al cumplirse un año de su
fallecimiento, el 2 de abril del 2002, el Consejo Directivo del Congreso de la
República aprobó una Moción acordando rendir tributo a la memoria de don
Abelardo Vásquez Díaz, como expresión del reconocimiento y agradecimiento de la
Representación Nacional por su fructífera labor de toda una vida en la defensa,
difusión y enseñanza del canto y la cultura nacional.
COMPOSICIONES DE ABELARDO VÁSQUEZ DIAZ
A lo largo de su vida, Abelardo
compuso diversos temas en casi todos los géneros de la música afro peruana e
incluso internacional: vals, festejo, alcatraz, landó, pregón, marinera limeña y
bolero. Algunas de sus más conocidas composiciones son, entre otras:
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Gozando el vals (vals)
-
Entre copa y
copa (vals)
-
Carmina (vals)
-
Negra
Panchita (Festejo)
-
Negro Domingo
(Landó)
-
Vamó a meneá
(Landó)
-
Préndeme la
vela (Alcatraz)
-
Pan de dulce
(presentes Pregón)
-
Porfirio,
Pipo y Vicente (Marinera Limeña)
-
Tu retrato
(Bolero)
-
Duda (Bolero)
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