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Alejandro y Rosa Ascoy
“La Limeñita y Ascoy”

Fueron hermanos; se
llamaban Alejandro y Rosa Dolores Ascoy. Unieron
sus voces en 1936, para formar el dúo que les dio
fama pero no dinero. Uno de sus discos de larga
duración más populares fue “Glorias de la Canción
criolla”.
La manera en que se inició
en el canto Rosita Ascoy, la narró al columnista
Alfredo Kato, de esta manera: “visitaba con mi
familia la radio Goicochea cuando encontré una
guitarra y me puse a tocarla. Yo toco desde los
siete años. Me escuchó un señor, de Brito creo que
se llamaba, que era director artístico de la
emisora. Me llevó a lo que hoy se llama la cámara
de transmisiones y me animó a cantar. Yo
interpreté “Huérfano soy,no conocí a mi madre”,
vals que en ese entonces se cantaba mucho.
La buen interpretación que
causó en Rosa Elvira Figueroa y en “un poeta
Alatrista”, recordó la cantante, le abrió el
camino de la emisora. Pero...su familia le dijo
no. Como su madre había fallecido y su hermano
Alejandro no se encontraba en Lima, tuvo que
esperar...esperar que pase la tormenta.
Inició su actuación con el
auspicio de las Empresas Eléctricas Asociadas, con
el programa “mi guitarra y yo”. De vuelta a lima,
su hermano Alejandro, hizo dúo con él previo
acuerdo con los directivos de la radio. Era el año
1937.
Jorge Aprile, periodista
argentino radicado en Lima, editor de la revista “
Cahuide”, los llevó al Teatro Municipal para que
interviniesen en un festival; participaron con
ellos: Filomeno Ormeño, Nicolás Wetzell y el
cajonero Carlos Bahamonde. A partir de entonces,
los cines de Lima, Callao y balnearios fueron
escenarios donde su presencia se hizo notar.
Como la suerte los
acompañaba, en 1939 empezaron a viajar. Su arte se
imponía, se había impuesto. Argentina y Chile fue
la ruta que recorrieron. Pero después Guillermo
García Ocharán, esposo de Rosita, guitarrista del
grupo, enfermo.
¿ Qué sabor les dejó la
vida artística?, ¿Qué podían decir en 1972 cuando
Alfredo Kato los entrevistó?, “....se trabajó
mucho y se ganó muy poco”. Dolorosa y triste
confesión.
Ascoy, antes de unir su
voz a la de su hermana Rosa, había formado un dúo
conocido como “Ascoy y Costa”; en 1931 ambos
trabajaron en las películas nacionales “La última
lágrima” y “La huérfana de Ate”. Eran conocidos
por sus presentaciones en el Teatro Delicias,
donde acompañados al piano por Carlos Saco,
hicieron popular el vals “Las cadenas”.
Rompe con tu cariño
Las cadenas,
Las cadenas que se unen
A las ondas del quebranto:
Una palabra calmará mis
Penas,
Una sonrisa enjugará mi
Llanto.
Alejandro Ascoy vivió en
el barrio de las Carrozas (segunda y tercera
cuadra del Jr. Huánuco), correspondiente al
cuartel 3ro en los Barrios Altos. Su hermana Rosa
– “La Limeñita” – cantaba en 1945 en Radio
Victoria y además solía actuar en teatros.
Alejandro murió en 1986; Rosa poco después.
17 de setiembre 1985.- Muere
Alejandro Ascoy, cantante criollo del
dúo "La Limeñita y Ascoy".
De: Canción
Criolla, Memoria de lo nuestro (Manuel Zanutelli
Rosas)
A Alejandro Ascoy se le vio muchas veces abandonar su casita en Barranco para
dar su acostumbrado paseillo. Una bufanda envolvía su adorable garganta y la
cuidaba de la persistente garúa limeña. A Alejandro se le recuerda mucho por
el dúo que formó con su hermana Rosa, el que nos ha dejado en el disco
interpretaciones de calidad
extraordinaria.
Alejandro Ascoy fue un bohemio que emulaba a Pedro Bocanegra y en los años de
su vejez añoraba su agitada vida de jaranista y visitante de fiestas cariñosas.
Nunca se quejó de sus adversidades y por el contrario dijo siempre "Mi vida ha
sido muy divertida, me he reunido con buenos amigos criollos y siempre he sido
libre".
La vida le dio también lecciones serias. En cierto período de su vida fue
víctima de una seria enfermedad, quizá de la llamada "enfermedad de la jarana",
que lo postró por mucho tiempo. Alejandro dejaba un vacío temporal en jaranas
y encerronas y se temía por su futuro, hasta que unos seis meses después
reapareció en la farándula cantando con Rosita Ascoy.
Alejandro, desde esa recuperación, jamás bebió un trago de licor y su vida
cambió completamente. Cumplía con los amigos y asistía a sus reuniones pero se
retiraba temprano. En el terreno del espectáculo también comenzó una vida
disciplinada y sus presentaciones no eran "de fondo" quizá porque era parte de
sus exigencias.
En dúo Alejandro y Rosa cantaron cuarenta años, aunque él comenzó mucho antes
pues era "crooner" en la Orquesta Molina interpretando ritmos internacionales
alternando con el hermano de Yolanda Vigil.
Luego de este inicio formó el dúo que fue acompañado por Filomeno Ormeño en el
piano y Nicolás Wiesse y Carlos Bahamonde en las guitarras, debutando en el
Teatro Municipal en los tempranos años de la década del 40. Por boca de "La
Limeñita", Rosita Ascoy, se llegó a saber que en cierta oportunidad ellos
estaban cantando juntos y
los escuchó un viejo señor conocido como Gaucho Aprile quien los motivó para
que continuaran su vida artística en dúo y fue el señor Aprile quien propició
el debut de La Limeñita y Ascoy en el Teatro Municipal encargándose de todos
los trámites.
Muy poco o nada le hemos dado en gratitud a Alejandro y Rosita. Quizá ellos
fueron más conocidos en el extranjero que en su propia patria. En Venezuela
acapararon la popularidad y sus amigos Cantinflas y Manzanero los llenaron de
elogios. También tuvo fieles amigos como José Escajadillo, Eva Ayllón y
Alejandro Ambuka, entre otros.
La vida de Alejandro Ascoy se apagó un 17 de setiembre 1985. Una vida dedicada
al criollismo, a la farándula y al arte que nos deleitó en su casi medio siglo
de cantos.
Entre el fallecimiento de los hermanos Ascoy hay diez años de diferencia. Alejandro
murió en 1985 [me parece que en setiembre] y Rosa fallece en 1995. Ellos
fueron víctimas de la discriminación pues la TV les cerró las puertas y se usó
a Augusto Ferrando para hacer grotescas y ofensivas imitaciones de estos
auténticos valores de la música peruana.
Los hermanos Ascoy se sintieron heridos con la actitud de Ferrando y "su peña"
y evitaron cualquier roce y acercamiento con él en el mundo de la farádula.
Julio Sosa, un uruguayo cantante de tangos, también lloraba cuando entonaba
una pieza sentimental.
Uno de los mejores
dúos de todos los tiempos de la música criolla ha sido La Limeñita y Ascoy.
Los hermanos Ascoy son parte de la historia de nuestra música y han dejado
rastros perdurables. Guardo, como oro en polvo, la útima grabación de estos
viejos enormes. En ese disco dejaron sus voces entonando las siguientes piezas:
1. YO PERDI EL CORAZON
2. SOLO A TI
3. AMOR TRAIDOR
4. TUS OJITOS
5. MARIA
6. EL MANJAR DEL SUFRIMIENTO
7. TAL VEZ
8. EMBELESO
9. EL AGUILA
10. VICENTA
11. LA CARMELITANA
12. A LA MAR FUI POR NARANJAS
Aquí se plasma la lucha de los hermanos Ascoy para defender nuestra música
pues en la lista arriba mostrada se encuentra una pieza casi perdida: EL
AGUILA. Es una DANZA PERUANA, género que defiendo por la belleza de su armonía.
Por supuesto que no sól los Ascoy fueron cultores de la danza pues recordamos
y añoramos a la gordita Eloísa Angulo y su gran interpretación en Las
Madreselvas.
Saludos,
Alfredo
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