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AMPARO BALUARTE
La gran poetisa peruana Amparo
Baluarte Cornejo, fue a fines de la década de los 30's cuando el talento de esa gran poetisa se incorpora a la
canción popular convirtiéndose en una de las más fecundas entre las mujeres peruanas
Moqueguana, nacida en Samegua el 24 de Setiembre de 1915. Su nacimiento se
halla inscrito con el nombre de "Sara Mercedes" hija de Felipe Neri Baluarte
Ugarteche y de Doña María Encarnación Cornejo de Baluarte. Tuvo una hermana 7
años mayor que ella, Rosa Victoria.
A poco de fallecido su padre, en 1932, cuando contaba con 17 años, Sara
Mercedes se trasladó con su madre María que era maestra a la Capital con su
nombre verdadero de Sara Mercedes. Trabajó en el Ministerio de Agricultura
durante 25 años.
Con tertulias de músicos y poetas, y amante de la métrica, consideró
conveniente figurar en el mundo artístico, no con su verdadero nombre de Sara
Mercedes, sino
como Amparo Baluarte, nombre con el cual publicó los diez poemarios de su
producción.
Autora de
aproximadamente 200 canciones entre valses, polcas y otros, como pasillos y boleros, vivió
inmersa en un mundo de versos, rimas, poemas y canciones.
Desde el año 1951 hasta 1980 publicó nueve poemarios de los cuales se hizo un compendio en el año
1984 que fue publicado en la "Antología de la Poesía de Amparo Baluarte".
Su talento autoral fue unido a la de grandes compositores naciendo de esa manera canciones que
han dado mucha gloria a nuestra música criolla como los valses "Así será mi suerte", "Juventud,
que te vas", "No quiero recordar", "Noche Criolla" y las polcas "Mágica Flor" y "Vivacia" con
Nicolás Wetzell; los valses "Nativa", "Nostalgia", "Secreto" y la polca "Mañanita" con Francisco
Reyes Pinglo; la polca "Alborada" con Alcides Carreño Blas y el vals "Separación" con Polo Bedoya
Bambarén. Filomeno Ormeño, Juan Reyes Calderón y otros grandes compositores también unieron su
talento al de Amparo Baluarte.
Falleció el 19 de diciembre de 1992 y sus restos descansan en su amada Moquegua.
Es sabido que el influjo de la tierra ejerce
una acción determinante y definida en el carácter y en la vida misma de los seres que nacen sobre su
suelo. Y si es el caso, en particular como es el que nos ocupa, que esa tierra haya sido regada con
el dolor y la sangre de sus hijos predilectos que se inmolaron en horas lejanas, luctuosas y de
triste recordación como es el de nuestra sureña ciudad de Moquegua, tan vinculada al sentimiento
nacional y a nuestra historia, este influjo adquiere caracteres indelebles y muy especiales, los que
en un día veinticuatro de un jubiloso y primaveral Setiembre de hace unas cuantas décadas se
manifiesta con un raro esplendor cuando presurosa llega a este mundo una moqueguana
egregia,
que más tarde será el
orgullo de su terruño y de su país; ella es AMPARO BALUARTE CORNEJO.
Fueron sus padres don Felipe Neri Baluarte Ugarteche y la distinguida dama doña María Encarnación
Cornejo de Baluarte, ambos moqueguanos.
Más adelante apreciaremos la profunda huella que el permanente cariño y el recuerdo que AMPARO
siempre profesó a sus padres, primero en vida de los mismos y posteriormente honrando su memoria,
se perenniza en diversas etapas de su fecunda obra poética.
El año mil novecientos cincuenta y uno contrajo matrimonio con don Ángel Alvarado Valdez -su
"alma gemela" como lo proclamaría años más tarde en sus versos enamorados, oriundo del
Departamento de Amazonas, Profesor de Coros Escolares del Ministerio de Educación, con quien
comparte un hogar en el que impera el amor y el afecto verdadero, sólidamente afianzado durante
largos años de feliz unión.
AMPARO, por esas cosas del destino, vino a Lima en compañía de sus padres a la temprana edad de
cinco años y aquí se quedó cursando sus estudios en el Colegio María Auxiliadora del Callao. Pero
no por ese hecho olvidó su lejana y amada Moquegua, pues ella vive bajo la permanente nostalgia
del suelo que la vio nacer y al que le ha entregado su afectuoso recuerdo en versos sentidos que
testimonian su memoria.
Su infancia y su posterior asomo a la juventud transcurre en un hogar en el que no se hace
ostentación de riquezas, pero en el que existe un sólido soporte espiritual que impregna todo su
ser de bondad y dulzura y forja la fragua incandescente de su intelecto creador.
Es así que sucesivamente y cual si fuera una ola incontenible, sus poemas toman forma y al
materializarse se engarzan unos con otros formando un collar precioso inmenso, inacabable, pues
de su mente ligada en íntima comunión con su espíritu, que fulgura como si hubiera recibido un
soplo divino, la poesía fluye con la vital fertilidad que emana de su radiante juventud.
Sus tempranas obras literarias fueron recogidas por destacados compositores nacionales que
tuvieron en los poemas de AMPARO la fuente de inspiración para producir temas musicales que
engalanaron con brillo sin igual una década de oro en el cantar popular de nuestra patria (comprendida
entre los años 1940-1950), pródiga en temas musicales que el tiempo no alcanza a borrar y han
quedado para deleite de las generaciones venideras.
Podemos mencionar entre muchísimas de sus co-producciones, pues AMPARO aporta las letras, su
cálido e idílico vals "Secreto", una de las canciones más difundidas y conocidas de nuestro
cancionero y de la que se conocen y están registradas veintidós grabaciones por distintos
intérpretes tanto en el Perú como en el extranjero, el poético vals "Cerca de ti", la perfumada y
también ampliamente difundida polka "Mañanita", su tersa y anhelante "Nostalgia", temas que se
complementan en la parte musical con la participación de Francisco Reyes Pinglo, a esa
incomparable y descriptiva "Noche Criolla", rebosante de alegría y auténtico sabor limeño, la
sutil "Fantástica", el vals "La Espera" en cuyas notas se trasunta la ansiedad por la demora del
ser amado en acudir a la cita de amor; tenemos también ese bello manojo de polkas conformado por
"Viva...ia" y "Mágica flor" y el expresivo vals "No quiero recordar" entre otras tantas
composiciones musicalizadas por el maestro y eximio laudista don Nicolás Wetzell y así, debiendo
hacer penosas abstenciones por razones estrictamente de espacio, de cientos de otros poemas
llevados al pentagrama por destacados compositores, llenaríamos páginas enteras proclamando el
significado que tiene el aporte del Talento, la inspiración y el verso florido y galano de AMPARO
para llenar de poesía las letras de nuestro cancionero popular, el mismo que ha contribuido a
enriquecer y enaltecer como muy pocos han logrado hacerlo a través de los años.
Por otra parte, la rima y la métrica en la poesía de AMPARO se ha caracterizado por el esmerado
afán y cuidado que siempre ha puesto nuestra insigne poetisa en la conformación gramatical de sus
poemas. De esa manera, la conjugación musical de los mismos se ve facilitada por la homogeneidad
de las sílabas que conforman sus versos haciendo que su incorporación dentro de la rigidez
imperante en los compases musicales se vea facilitada en extremo, dando oportunidad al lucimiento
de todo aquel que musicalice el incomparable mensaje que encierra su poesía.
AMPARO BALUARTE es la poetisa auténtica de nuestra canción y tuvo el singular acierto de aparecer
en el firmamento musical cuando nuestro cancionero popular más lo necesitaba, engalanando con su
talento páginas musicales que supieron calar hondamente en nuestro más profundo sentimiento y en
tal razón obtuvieron de inmediato el favor y el aplauso no solamente dentro de nuestras fronteras
sino que han sabido transponerlas hacia distintas latitudes y figuran en el repertorio de
artistas consagrados a nivel mundial, contribuyendo a la exitosa difusión internacional de
nuestro cantar, asociando el nombre de AMPARO a esa nostalgia que se siente y experimenta cuando
se escuchan en países hermanos los acompasados versos de su canto. Esta faceta tan particular de
AMPARO ha sido recogida en las páginas de su libro "ALMA CANCIONERA" editado el año mil
novecientos sesenta y siete. (Quinto Libro).
Mas el éxito alcanzado por AMPARO en el campo de la composición musical no ha podido sustraerla
de acciones lesivas a su auténtico prestigio y por qué no decirlo, también a sus legítimos
intereses, pues se han detectado diversos plagios, muchos de ellos en forma aviesa y sutil y
otros en forma total, en los que se ha cambiado el título y el "nombre" del autor, perpetuándose
un delito que lamentablemente debido a la carencia de una adecuada jurisprudencia, queda impune y
sin la necesaria rectificación.
El reconocimiento del país entero a la participación de AMPARO BALUARTE en esta actividad
literario-musical de singulares relieves y que tienen su origen en la belleza, hondura y
ponderación de sus versos, podemos sintetizarlo en el tema musical en tiempo de vals "Nativa",
con letra de Aurelio Collantes y música de Francisco Reyes Pinglo, hizo ampliamente conocido y
divulgado y del cual incluimos las últimas estrofas que recogen el testimonio de gratitud y
admiración nacional.
"AMPARO de la nueva armonía BALUARTE de nuestra canción,auténtica es la melodía
que brota de tu inspiración"
Si bien AMPARO BALUARTE se dio a conocer mediante su aporte literario al cantar nacional, es en
la poesía en la que adquiere dimensiones astrales, elevándose a las más altas cumbres de la
emoción estética, deslumbrando con el insoldable misticismo de sus versos tersos, tiernos y
sentidos, plenos de rara musicalidad y de dulzura, cual si hubieran sido transportados por alados
mensajeros venidos de un lejano país de ilusión.
En sus primeros poemas se trasluce el tierno candor que le brota de su inocente adolescencia, que
transcurre entre sueños y quimeras, entre alegrías y por qué no, entre tristezas. También se
percibe en ella su temprano anhelo de poder forjar su "mundo poético" cimentado en el amor, que
en sus versos adquiere dimensiones celestiales pues en él no tienen cabida la maldad, la envidia
o el rencor; tan solo se siente animada de sentimientos positivos, elevados y de una acrisolada
pureza espiritual.
No es por lo tanto una poesía de acabada madurez, pues le hace falta esa hondura que le confiere
la experiencia que se recoge en el diario transitar por la vida; y esto es explicable si tomamos
en cuenta que su temprano despertar a ese mágico mundo de rimas, versos y poesía la sorprende
cuando en "ese SU mundo" todo es bueno y alcanzable, es utópico, noble, limpio y puro, pues
AMPARO vive intensamente esa dulce edad de las ilusiones desenfrenadas de dudas y presentimientos,
de anhelos exaltados, todos ellos rociados del más puro romanticismo con que alimenta una
insaciable sed de amar y ser amada.
En esta etapa la pureza de su amor premunido de romántico embeleso la hace vibrar constantemente
y, al hacerlo, canta a todo lo que ve, percibe o siente y aún a lo que inocentemente presiente.
Así indistintamente canta al agua clara y cristalina, al fuego que todo lo abrasa y consume, al
aire, al Sol y a la Luna que siempre es cómplice de todo romance, al lucero rutilante que es
callado confidente de sus cuitas, o al viento que lleva en su vertiginoso batir el mensaje de su
alma enamorada de la vida misma.
Desde su más tierna edad, luego en su febril adolescencia, más tarde en su jubilosa juventud y
cuando ya florecida se asoma a la vida convertida en mujer, la imagen de AMPARO reluce nítida,
fervorosa y diáfana, circundada de un aura luminosa y resplandeciente que ciñe su alma de poetisa
refulgente y cuyos destellos fulguran en las rimas que con mayor o menos intensidad brotan
espontánea e incesantemente de su sentir.
El correr de los años y las experiencias y vivencias que en ese discurrir se asimilan. Van
cincelando su alma, dándole nuevas perspectivas, mostrándole nuevos horizontes hacia donde se
dirige presurosa, guiada por su inefable sed de amar, amar y por siempre amar!... El amor es y
será, como lo ha sido desde un principio, el sello característico con que rubrica y enmarca todos
los actos de su vida y la fuente en que sacia sus ardores y sus ilusiones, pues quien nació para
amar seguirá haciéndolo mientras tenga un soplo de vida. Esta es la mejor definición que he
podido hallar para dimensionar, aunque creo no poder recoger en mis palabras la verdadera valía
literaria y espiritual de AMPARO BALUARTE.
Por eso, para quien supo conjugar desde su más tierna edad el verbo amar, es fácil advertir en
AMPARO de modo sustancia y preponderante su amor a Dios, a sus padres, a su terruño lejano y a
sus semejantes. Posteriormente ese amor germinaría al unir su destino con el ser que conjuga sus
ansias, que calma sus inquietudes y sus temores y vivifica su existencia.
Toda la producción literaria correspondiente a su asomo al mundo del verso y cuyas
características hemos detallado en líneas anteriores las vuelva ansiosa, llena de esperanza y fe
en su primer poemario: BREVIARIO PASIONAL, que se edita en el año mil novecientos cincuenta y dos
y con lo cual brota en germen de su fertilidad literaria.
Y así, habiendo tomado contacto con el mundo de ensueño y de ilusión que para ella es "su vida",
la poesía incesantemente aflora de lo mas hondo de su ser. Para AMPARO la poesía es vida y ella
vive la vida en verso y como el tiempo transcurre por su cauce inexorable, dejándonos alegrías y
sinsabores, esas mismas vivencias hacen que nuestra poetisa ingrese a una etapa de evidente
superación y consistencia literaria que origina la publicación de su segundo libro al que
denomina LA RUTA LUMINOSA, publicado el año mil novecientos cincuenta y ocho, en el que ya surge
como poetisa profunda, inspirada e iluminada. Ya no solo canta al amor idealizado sino que
también asoman los primeros vestigios de estado de ánimo contrapuestos, ya la desilusión se hace
presente en actitudes en las que su entrega no es correspondida, añadiendo al gozo de amar el
dolor que produce la incomprensión o el temor que la invade ante la posibilidad de la pérdida o
alejamiento del ser amado.
También la huella de la separación surca profundamente su vena lírica y aún los elementos de la
naturaleza se van revistiendo de inclemencia, de frigidez y del tedio que produce el hastío y el
desasosiego.
Lo que sí se afianza es ese sólido afecto que le profesa a todos sus semejantes, a quienes
identifica y valora como si fueran sus hermanos. Este amor le brota como un murmullo cuando en
forma categórica, plena de convencimiento de lo que siente y ansía nos expresa con la ternura de
su verso cálido y febril:
"Hoy comprendo que todos, todos son mis hermanos,
y ungidos por un óleo milagroso y divino
con mi lámpara en alto voy mostrando el camino
del amor verdadero a los seres humanos..."
AMPARO ya encontró su destino, su lugar en la vida y el por qué de su existencia; para ella la
poesía es TODO y vive para ella, pues preside todos sus actos, es su principio y su fin, es su
sustento material y espiritual, es el alimento con que nutre sus ansias, es como si en las alas
de su verso quisiera recorrer el mundo entero...!
Y efectivamente emprende ese periplo lírico y sus poemas recorren el firmamento y llegan a otros
países, algunos de ellos muy lejanos y va....es hermanos en fe y en el verso se preguntan: ¿quién
es esta diosa que a las alturas se remonta, cruza mares y montañas trayéndonos su mensaje de
bondad, de amor y de ternura? Es el insondable misterio de poder transmitir un sentimiento
elevado por medio de las letras y si éstas se conjugan poéticamente, ese mensaje es capaz de
aperturar todos los corazones.
Y cual románticos trovadores inician una cruzada epistolar con nuestra AMPARO a quien colman de
ofrendas galanas que ponderan la exelcitud y virtudes tanto de la poetisa como de la mujer. Y
AMPARO recoge el guante literario que le han enviado y teje sutil a veces, ingeniosa en otras y
siempre afectuosa en todas, las respuestas a los cálidos mensajes que le llegan de todas partes
del mundo del verso, de ese mundo de ilusión y fantasía en que ella vive intensamente.
Todo este conjunto de poemas dedicados a AMPARO y sus consecuentes contestaciones a los bardos
que la ofrendan, es recogido en su tercer libro bajo el título de EPISTOLARIO LIRICO, que se
publica el año mil novecientos sesenta y tres y contiene cual rico joyel, multitud de homenajes
líricos que vienen de España, Argentina, Uruguay, México, Brasil, República Dominicana, Cuba, El
Salvador, Honduras, Colombia, Chile y Bolivia. Este libro marca el espaldarazo consagratorio para
AMPARO, pues la presenta como maestra en la poética. Es un libro en el que el aroma de las rosas
queda perennizado y el jazminero destila su fragancia nocturnal en cada una de sus páginas.
En mil novecientos sesenta y cinco publica su cuarto poemario al que pone por título la esencia
de su vida misma, de su propio ser: AMOR. Este libro recoge todo el fuego y la profundidad
emocional que proviene de un alma enamorada. Lo divide en dos partes: la primera denominada LUZ,
y la segunda SOMBRA, en las que aparecen versos llenos de optimismo, de bondad y de fe, y otros
pletóricos de pesar, desilusión y desesperanza, respectivamente.
La diferencia entre las dos etapas anímicas es muy marcada, pues mientras en uno de los sonetos
iniciales de LUZ define el amor en forma categórica y sencilla, en otro poema de la etapa de
SOMBRA, muestra su desesperante angustia por la falta de afecto del ser amado.
Ambos versos se recogen en las líneas siguientes:
"El amor es la esencia de la vida
es aroma del blanco jazminero,
LUZ es la luz temblorosa de un lucero
es la dicha soñada y presentida..."
"Están vacías mis manos
SOMBRA porque no tengo tu amor...
estaban plenas, colmadas
de ardientes sueños en flor..."
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Este manojo de
versos floridos se puede reducir a la fervorosa ofrenda que hace AMPARO al comienzo de este libro,
cuando expresa plenamente convencida:
"En cuatro letras
-como en cuatro brasas-
arde mi corazón...
AMOR
suprema esencia de la vida:
¡tuya por siempre soy!"
Agotado el primero de sus libros de poemas, el año mil novecientos setenta y
uno se publica una nueva edición de BREVIARIO PASIONAL a la que se agregan nuevos poemas y
estancias amorosas con los que se rubrica el éxito alcanzado años atrás y se afianza entre ese
selecto público lector sediento de beber del cáliz de su fraganciosa poesía.
Y qué mejor para exaltar la cúspide artística ya alcanzada por AMPARO, que esa primera cuarteta
de su deliciosa ofrenda de este libro en ese verso que dice:
MI NOMBRE...
"Mi nombre vino del Cielo,
me lo puso el mismo Dios;
AMPARO de la ternura
y BALUARTE del AMOR!..."
Ya a estas alturas estamos ante la presencia de una artista del verso
consagrada y laureada en repetidas ocasiones. Su poesía se va haciendo cada vez más cálida,
pletórica, hechizante. Y a la vez que acrecienta su verbo, en AMPARO fluye a borbotones un
torrente de lo que la encandila y la acerca paso a paso a Dios, en quien reconoce al Supremo
Hacedor de dichas y desventuras y ante quien postra su verso de rodillas.
De esa manera, como queriendo dar testimonio viviente de esa SU FE, en mil novecientos sesenta y
cuatro publica su último libro al que le da un titular incandescente como su amor: LÁMPARA VOTIVA,
que en su parte primera ofrece poemas místicos en los que hace una cálida invocación a Dios como
se puede apreciar en estos versos:
"Mi corazón es lámpara votiva
que arde perennemente ante Tu Altar;
Por eso mi canción es llama vida
que te alaba, ferviente y sensitiva,
hasta que Tú la quieras silenciar...!"
Mas no es solamente el amor a Dios el que ilumina su musa sino que también
rinde su homenaje de fe cristiana a muchos de los Santos que brillan en el firmamento celestial
al lado de Cristo Redentor, y así una tras otra, suben sus plegarias convertidas en versos que
son testimonio de su devoción.
La segunda parte lleva como sub-título "Corona Filial" y está dedicada al recuerdo fervoroso de
su señora madre y está llena de poemas de tal hondura y sentimiento como aquél que dice así...:
"Yo no puedo creer que te hayas ido
al lugar del que nunca se regresa,
y en la ansiedad de verte, vive presa,
..........................(no se entiende)......
Y vamos llegando a la etapa de la consagración de AMPARO y en la que, por
derecho propio y ante la aclamación que se le brinda a su intelecto, se ciñe el laurel que
testimonia su talento. Ya su poesía ha llegado a la cumbre y más allá, sólo queda la Gloria...
El año mil novecientos setenta y cinco sale a la luz su octavo libro titulado CÁLIZ DE AMOR, con
cuyos versos participa en el Grand Prix de Poesie de la Ville d´Artes et Prix Louis Jullian, (Ar...s,
Francia - Julio de 1972), haciéndose merecedora a la más alta distinción por su Ensamble de
Poemas obteniendo Diploma y Medalla de Honor. Y así como esta guirnalda que se le ciñe en Francia,
muchas otras adornarán sucesivamente su aterciopelada frente en reconocimiento a la inmensidad de
su verso.
AMPARO tiene por costumbre hacer una Ofrenda poética al comienzo de cada uno de sus libros, pero
en la que a mi manera de ver alcanza a describirse en cuerpo y alma es en aquella que adorna el
encabezamiento de CÁLIZ DE AMOR y que dice así:
OFRENDA
"Ofrezco el brindis de la vida mía
en un CÁLIZ DE AMOR al mundo entero;
que me recuerden, para siempre quiero
los que beban mi ardiente poesía...
Late en ella la sangre de mis venas,
la fiebre que a mi cuerpo consumía,
el amargo secreto de mis penas
y el torrente de luz de mi alegría...!"
En este libro aparece una nueva faceta de la ilustre poetisa en la que saliéndose
de sus pautas de rima florida y exacta, da paso a poemas como su "Requien para la paz" en el que
hace una apología de la guerra y sus funestas consecuencias. También figura su retrato de los
diversos Paisajes del Perú en los que pinta poéticamente todo el encanto y el colorido de las
distintas circunscripciones de nuestra patria.
Pero en donde su poesía alcanza la cima del dramatismo hondo y desgarrador es en una de sus
composiciones más sentidas en la que refleja un sentimiento de pesar y su desencanto al no haber
podido ser madre; y este anhelo frustrado por obra del destino se manifiesta patético,
inconsolable en los versos de su "Romance del hijo que.................(no se entiende)............
"¡Ay!..., pero me fue negado ese don de la natura... ¡mis manos están vacías, no fue mi entraña
fecunda!...".
Y de esta manera vamos culminando este recorrido literario que hemos realizado tomados de la mano
de AMPARO BALUARTE, y en el que nos ha mostrado los variados matices que adornan su mosaico
poético.
Y el último ejemplar de estas joyas literarias es su noveno poemario que aparece el año mil
novecientos ochenta y lleva un título florido, período del aroma que despide su singular
contenido: FLORES DEL ALMA. En este libro ya aparece su poesía con toda la fuerza que emana de su
madurez intelectual y espiritual y los versos se suceden unos a otros con una rima incomparable y
esa donosura que tan solo es propia de unos pocos elegidos. En él rinde también su afectuoso
tributo a la amistad y la engalana con sus Guirnaldas como sublime ofrenda de ese cariño que
solamente seres como AMPARO son capaces de entregar.
Hay otro capítulo que nuestra poetisa ha titulado "Un alto en el camino" y que encierra mensajes
de amor y de esperanza "de mujer a mujer" y en los que se refleja su alma diáfana, limpia y pura.
Y este libro tiene lo que su autora denomina su "Broche de oro", pues así se titula el último
poema que entra nuestra AMPARO con la siguiente dedicatoria: "Para el compañero de mi vida, Ángel
Alvarado Valdez, con todo mi amor...".
Yo me pregunto, ¿cabe agregar algo más a todo lo que ya hemos expresado de esta laureada artista
del verso? Definitivamente creo que no, salvo el hacer mención al aspecto curricular de la señora
BALUARTE indicando que pertenece a la Asociación Nacional de Escritores y Artistas (ANEA), a la
Asociación Peruana de Autores y Compositores (APDAYC), a la Directiva del Club Moquegua con
carácter Honorario y es además Presidenta-Fundadora del Círculo Literario y Artístico
Internacional del Perú (CLAIP); ha sido galardonada por Instituciones Culturales del Perú y del
extranjero y que sus obras literarias figuran en Antologías tanto de nuestra patria como de otras
latitudes en donde consideran que sus versos deben figurar en el recuento universal de toda
actividad creadora que encumbre a su autora a la cima de la fama.
Como dato complementario mencionaremos que, honrando su memoria y considerándola como un faro y
guía de la juventud de la tierra que la vio nacer, dos promociones de la Gran Unidad Escolar
"Santa Fortunata" de Moquegua llevan con orgullo su nombre.
Pero todas las cuentas de este rosario galano y florido se quedarían truncas al no completarse la
decena de perlas que complementarían el misterio. Por tal razón y culminando una anhelada y
largamente acariciada ilusión, se vierten en un crisol ardiente las mejores poesías que están
contenidas en los nueve libros que hemos detallado y comentado y de esta manera nace esta
ANTOLOGÍA DE LA POESÍA DE AMPARO BALUARTE, que ella entrega al mundo premunida de ese místico
fervor con que ilumina, desde sus inicios, la tersura de su verso. En ella también se recogen los
últimos poemas que han brotado de la cantera inagotable de su estro refulgente y diáfano.
Finalmente debo agregar que la señora AMPARO BALUARTE asumiendo una actitud deferente que no creo
merecer por motivo alguno, me ha pedido que prologue esa ANTOLOGÍA.
Lo hago conciente de la responsabilidad que ese honroso e inmerecido encargo encierra, mas creo
con absoluta certeza que la dimensión universal que ha alcanzado su obra me releva de proseguir
exaltándola. Por tal motivo me he limitado a comentarla resumiendo los pasajes más determinantes
de su vida poética, teniendo en cuenta la cronología observada en la aparición de sus nueve
libros publicados, la misma que se observa en la presente ANTOLOGÍA.
Pasarán los años y el rastro luminoso que deja en el espacio azul del firmamento literario esta
inigualable poetisa fulgurará con más y más intensidad, pues sus versos son como una pasión que
se acrecienta con el tiempo y luego es imposible borrarla de nuestro corazón.
Pocas personas como nuestra laureada poetisa han dignificado tanto nuestro idioma, nuestra
gramática y a la poesía con la magnificencia del lenguaje que utiliza para expresar a viva voz
todo lo que siente y lleva dentro de sí, ese fuego interior que arde en el altar de su intelecto.
Siempre sus pensamientos aparecen elevándose, tratando de acercarse al infinito, proyectándose
hacia lo bello y lo sublime, como queriendo llegar a Dios.
AMPARO BALUARTE ha tenido la virtud de despertar en muchas personas -entre las cuales me incluyo-,
ese "algo" tan personal que todos llevamos muy adentro, en un rincón del alma, y que a veces lo
ignoramos durante casi toda una vida y nos hace experimentar, un sentimiento de vacío, como si
algo nos faltara para poder realizarnos completamente como seres humanos. Y así estamos a la
espera de la llegada de esa "Hada Madrina" que viene hacia nosotros envuelta entre pliegues de
ilusión, y al influjo de su mágica varita, que en este caso es su verbo florido, fértil y
deslumbrante, nos trasmita el cálido soplo que despierte nuestra musa adormilada y silente.
Pasarán los años prosiguiendo su marcha implacable, pero de lo que podemos estar seguros es que
con el correr del tiempo este mundo convulso y desaprensivo que se debate en bajas pasiones,
odios, rencores y mezquinos intereses, deberá enmendar su rumbo si no quiere llegar a su
autodestrucción. Y entonces asomará, como una esperanza, como una luz en el camino que ilumine la
oscura noche de nuestra vida, el verso terso, puro y sentido que emana de la maestría de la pluma
de nuestra siempre recordada AMPARO, dando testimonio de AMOR, bondad, de paz y unión entre todos
los seres del Universo pues su poesía hermana, une, comprende y perdona.
Querida AMPARO: nunca el fantasma del olvido rondará en pos de opacar el recuerdo imperecedero de
tu obra. Yo te puedo asegurar que el tiempo será testigo inmortal de tu triunfo.
¡Qué Dios te bendiga eternamente!
LUIS FRANCISCO GARLAND LLOSA
Amparo: Baluarte de la inspiración popular
Amparo Baluarte es la mejor letrista del criollismo. Porque es poeta.
Ganadora de concursos literarios, su nombre y obras figuran en las antologías poéticas de América
y España. Nacida en Moquegua. Fueron sus padres don Felipe Neri Baluarte Ugarteche y la
distinguida dama doña María Encarnación Cornejo de Baluarte, ambos moqueguanos.
A los cinco años de edad Amparo vino a Lima en compañía de sus padres y aquí se quedó cursando
sus estudios en el colegio María Auxiliadora del Callao. Es autora de los libros: "Brevario
pasional", 1952; "La ruta luminosa", 1958; "Epistolario Lírico", 1963; "Amor", 1965; "Alma
cancionera", 1967; "Brevario pasional" (segunda edición), 1971; "Lámpara votiva", 1974; "Cáliz de
amor", 1975; "Flores del alma", 1980; "Antología poética", 1984.
Con su obra "Cáliz de amor" ganó el premio Internacional de poesía, Francia.
En su acogedora residencia de Breña se pueden ver las fotografías del Diploma de Honor que le
enviaron de Francia por haber ganado el "GRAND PRIX DE POESIE" de la Ville d´Arles, 1975.
El año de 1951 contrajo matrimonio con el extranjero músico compositor Ángel Alvarado Valdez, con
quien ha conformado un hogar pleno de amor. Decimos que Amparo Baluarte es la poeta del
criollismo, porque todas las letras de sus ofrendas musicales tienen candor, ternura y
profundidad.
"Secreto" es uno de sus más conocidos valses y ya pertenece a la inmortalidad de la lírica
popular. Este valse tiene más de 20 grabaciones por consagrados músicos y cantantes. Hernando
Avilés, ex - primera voz de Los Panchos, la grabó con su conjunto Los Caminantes en México. La
música de "Secreto" pertenece al gran músico Francisco Reyes Pinglo.
Amparo Baluarte también tiene la gracia de la mujer limeña. En "Noche criolla" encontramos
nuestra hermosa tradición: ´Ven amor, a bailar este vals en mis labios te quiero estrechar / y
después pasaremos al bar / calmar nuestra sed y cenar. / Los licores provocan mi bien / y la
causa limeña también / que rico está el camarón, / que dulce está el picarón / y los choclitos
que tiernos son...´, etc.
(Max Dextre)
SECRETO(valse)
En esta tarde triste yo te espero,
tú vendrás hacia mí con tu ternura;
yo te diré lo mucho que te quiero
oprimiendo tus manos con dulzura.
Porque te quiero, sabes; tú lo ignoras.
El amor en mi pecho está escondido;
las veces que me has dicho que me adoras
¿no has notado que yo te he sonreído?
Sin embargo tú no has adivinado
el misterio que encierra esta sonrisa;
quiero ocultar lo mucho que he llorado
es un sollozo que quiere ser risa.
Tú, solo tú, aunque parezca extraño
podrás curar esta secreta herida,
esta herida que me hace tanto daño,
pues simboliza una ilusión perdida.
Tú, con la magia azul de tu ternura,
protegerás mi juventud dolida
y harás que broten rosas de ventura
en el árbol sombrío de mi vida. |
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